CARBONILLA

Cuando nos sacamos la foto que están viendo, cursábamos el primer año del secundario en el colegio que todavía hoy está aquí, al fondo de la calle San Juan, subiendo las bardas del Norte. Si ustedes observan bien, a la derecha aparecen álamos desnudos y elevaciones arcillosas de la zona y detrás de todos nosotros la fachada del colegio, con la bandera argentina desflecada y triste. Es un grupo pintoresco, no me lo van a negar, todos ansiosos, con risa fácil y ojos que destilan asombro. -> Siga leyendo en la imagen - click para ampliar

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2 comentarios:

silvia sánchez dijo...

Fernando, este relato me gusta especialmente. Tiene esa cadencia de la nostalgia , la profundidad humana, la crítica social. Como decis vos, a sguir trabajando! un abrazo . silvia

Dragon de Azucar dijo...

Los recurdos nos hacen lo que somos, sin ellos sólo somos un cacarón sin vida, sin historia, sin nada

Saludos