No quiero más regalos

Habíamos llegado con la última claridad, pero igualmente apreciamos los islotes en el lago Aluminé y los macizos montañosos que forman el límite con Chile. Descendimos en un parador y Camilo nos señaló su cabaña en la punta de la gran península de Villa Pehuenia, en medio de los milenarios Pehuenes. Pero mirábamos para arriba y solo veíamos manchas negras en el cielo, para el lado del Occidente. No nos importó el informe meteorológico cuando pasamos por Zapala y tampoco las primeras gotas de agua-nieve que aparecieron en la zona de la Atravesada, después de salir de Primeros Pinos....
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4 comentarios:

Fer Gris dijo...

Hola Candil Sureño! llegué acá a través del blog de Serafín, y me parece de una absoluta belleza, letra e imagen... andaré seguido, por acá, y por la Patagonia.
saludoO

José 'Dragon de Azucar' A. García dijo...

¿No siguieron ilustrando cuentos?
Es una lástima porque hacen un muy buen trabajo.

Saludos

J.

lili dijo...

Hermoso, original, una joyita. Felicitaciones a Fernando.

lili dijo...

Hermoso, original, una joyita. Felicitaciones a Fernando.