No quiero más regalos

Habíamos llegado con la última claridad, pero igualmente apreciamos los islotes en el lago Aluminé y los macizos montañosos que forman el límite con Chile. Descendimos en un parador y Camilo nos señaló su cabaña en la punta de la gran península de Villa Pehuenia, en medio de los milenarios Pehuenes. Pero mirábamos para arriba y solo veíamos manchas negras en el cielo, para el lado del Occidente. No nos importó el informe meteorológico cuando pasamos por Zapala y tampoco las primeras gotas de agua-nieve que aparecieron en la zona de la Atravesada, después de salir de Primeros Pinos....
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4 comentarios:

Fer Gris dijo...

Hola Candil Sureño! llegué acá a través del blog de Serafín, y me parece de una absoluta belleza, letra e imagen... andaré seguido, por acá, y por la Patagonia.
saludoO

Anónimo dijo...

¿No siguieron ilustrando cuentos?
Es una lástima porque hacen un muy buen trabajo.

Saludos

J.

lili dijo...

Hermoso, original, una joyita. Felicitaciones a Fernando.

lili dijo...

Hermoso, original, una joyita. Felicitaciones a Fernando.